(0341) 425-2313

La Asociación Médica de Rosario, con motivo de celebrarse el Día del Médico, hace llegar a sus asociados y a la sociedad, una serie de reflexiones vinculadas con los procesos institucionales que vive nuestro país.

La ciudadanía argentina ha celebrado una vez más, con beneplácito, la realización de comicios generales absolutamente libres y transparentes para la renovación de sus autoridades en los tres niveles del Estado: municipal, provincial y la elección de un nuevo gobierno nacional.

No caben dudas que este nuevo ejercicio del derecho ciudadano, que felizmente se reitera, profundiza y consolida la recuperación democrática iniciada en 1983.

Este año que finaliza ha sido, quizás, el período en el que más se han destacado las instancias participativas de la población para la recuperación y exigencia de viejos y nuevos derechos sin dejar de sostener, al mismo tiempo, la plena vigencia de las instituciones de la república.

La AMR, como entidad intermedia, no es ajena a las expectativas de un nuevo tiempo político, a la vez que también lo considera una oportunidad para expresar lo que espera y anhela de las autoridades que, a partir del 10 de diciembre, asumirán la responsabilidad del diseño y ejecución de las nuevas políticas que se instrumenten.

En primer lugar, en los aspectos políticos más generales, nuestra entidad considera que se deben reforzar aún más las condiciones que posibiliten una participación cada vez mayor del Congreso Nacional y de las legislaturas provinciales y municipales. Este anhelo responde a la convicción de que los ámbitos parlamentarios ­—como uno de los tres poderes republicanos— constituyen los espacios representativos por excelencia de la delegación del poder popular.

En segundo lugar, pero no menos importante, nos parece indispensable avanzar en proyectos que permitan, paulatinamente, una transformación y mayor democratización del Poder Judicial con la finalidad de lograr una justicia más ágil, eficiente y equitativa, con verdadera independencia de cualquier otro poder.

Vivimos una era donde la revolución tecnológica y comunicacional y los acontecimientos políticos y sociales transcurren con una celeridad mucho mayor que en épocas pasadas y en el mismo lenguaje jurídico se reconoce que “una justicia lenta no es justicia”.

Tampoco escapan a las expectativas de nuestra entidad el deseo de que se consoliden y acrecienten las políticas de desarrollo que permitan una inclusión cada vez mayor de la población en el sistema educativo, en el campo laboral, en las áreas científico-técnicas y en el amplio espacio de la cultura nacional y universal.

En los aspectos vinculados al sector salud, creemos en la necesidad de establecer las bases para el desarrollo de procesos integradores en el sistema sanitario, que culmine en la concreción de un modelo más inclusivo e igualitario, partiendo del principio irrenunciable de la salud como un derecho y un bien social y no como una mercancía sujeta únicamente a la rentabilidad. En este sentido, esperamos que el rol del Estado sea más activo y quede claramente definido como regulador y garante del derecho a la salud y árbitro a favor de las necesidades poblacionales ante aquellas posiciones dominantes de las grandes corporaciones del mercado.

La AMR expresa su profunda convicción de que ha sido la continuidad democrática sostenida por la enorme mayoría de la sociedad la que ha permitido, en nuestro sector (y no solo en él), el desarrollo profesional, la ampliación de las fuentes laborales y la actualización académica junto con la ampliación de las coberturas en salud.

Por último, a la vez que reiteramos la profunda vocación democrática de nuestra entidad ­—ya que nunca, ni en los períodos históricos más oscuros, tuvimos las urnas guardadas­— aguardamos con la esperanza que suponemos generalizada, de que los nuevos gobernantes mantendrán y acrecentarán los múltiples logros obtenidos en estos 32 años de democracia: derechos humanos y sociales, derechos laborales, derechos de género y de las minorías y derechos políticos y culturales.

Junto con estas reflexiones, y en vísperas de las tradicionales fiestas de fin de año, enviamos un cordial saludo y deseos de felicidad a todos nuestros asociados.

 

Comisión Directiva

de la Asociación Médica de Rosario